EL VERDADERO LIBERALISMO – LA TRANSPARENCIA

«VL-T»

Fuerzas sociales

Entre las llamadas fuerzas sociales, ni el socialismo occidental ni el comunismo oriental han sido capaces de resolver nuestros problemas, porque uno quiere lo social pero sigue totalmente esclavizado al desequilibrio que permite la opacidad democrática, y el otro quiere lo social sin tener en cuenta la diferencia entre los individuos, que no todos tenemos los mismos deseos y posibilidades.

La transparencia obliga a las «cooperativas colectivas» y a las «empresas individuales» a desarrollarse dentro de unos límites razonables, permite el control democrático, el «control ciudadano», con el objetivo de que cada persona pueda, gracias a su trabajo, gracias a sus capacidades individuales, alimentar a su familia, educar a sus hijos, proveer su vivienda, su salud y su vejez.

La transparencia obliga a actuar democráticamente, según las posibilidades de cada uno, para asegurar las necesidades anteriores, pero también debe permitir que el individuo, según sus propias cualidades, pueda crear una cooperativa o una empresa, ser albañil, ingeniero, biólogo, secretario, etc., lo que le diferenciará económicamente dentro de lo razonable, y que permitirá al que ha tenido menos éxito, por todo tipo de razones, educar a sus hijos, que tendrán la posibilidad de actuar para su desarrollo y según sus cualidades.

Hoy en día, una parte muy importante de la población del planeta se encuentra en dificultades y sus hijos son irremediablemente arrojados a la miseria, a pesar del estúpido liberalismo que nos hace creer que todos tienen las mismas oportunidades, mientras que en el antro del liberalismo planetario que es Estados Unidos, decenas de millones de familias ya están siendo liquidadas y a ellas se suman cada año cantidades de otras, por no hablar del genocidio anual y perpetuo de los países pobres.

La transparencia no obstaculiza ni a la cooperativa colectiva ni a la empresa individual, pero en ambos casos impide la ley del más fuerte. Impide que un individuo o un grupo de individuos en una cooperativa o en una empresa se hagan estúpida y egoístamente con el poder e impongan la dictadura en lugar de gestionar el sistema gracias a sus cualidades «profesionales». Con la «transparencia» el poder se gestiona, no se capta.